Manías e ideas de una viajera

Uff…tengo muchas ganas de vacaciones.

– Como todo el mundo, Pili -, me contesta mi querida hermana cuando se lo digo. Pero ella no entiende lo que me pasa. Para mí la vida se resume en los momentos que recordaré después del viaje. El viaje en si es una pasada, por descontado, pero cuando vuelvo a la rutina sé que durante los días siguientes y hasta el próximo viaje mi motivación se alimentará a base de recuerdos.

Cabo verde

Guía, díario, libro… y ¡acción!

Una cosa que me gusta hacer cuando planifico viajar a un destino nuevo es hacer una lista de todo lo que sé de ese sitio antes de ir y la recupero al volver. La mayoría de las veces mi conocimiento pre-viaje de ese sitio nuevo es del 15 o 20% y me encanta volver, recuperar la lista y ver todo lo que he mejorado. ¡Me siento una experta!

También hace años que cogí la costumbre de comprar una guía del país, región o ciudad para una primera toma de contacto. Sobretodo me gustan con fotos, muchas fotos geniales que me llenan de ganas de estar allí. Pero últimamente las estoy pidiendo prestadas. ¡Maldita crisis!

Cuando empecé a viajar no creí que tendría la suerte de ver tantos destinos hasta el punto de olvidar algunos detalles. Así que un día surgió otro ritual viajero. Decidí llevar una libretita de notas a modo de diario de viaje. Algo pequeño y que no ocupe mucho pero que terminará siendo muy grande. Allí apunto los highlights del viaje, los momentazos, vaya. También los detalles que sé que olvidaré pero que marcan la diferencia. Siempre que recupero estas libretas, meses o años después, revivo el viaje. Me vuelvo a sentir de vacaciones y río con lo que anoté. A veces también lloro.

También me gusta empezar un viaje comprando un libro en el aeropuerto. Abro la primera página y anoto la fecha en la que todo empieza. Por algún motivo siempre pienso que lo terminaré antes de aterrizar el día de regreso pero eso no ha pasado nunca aún. Al final siempre encuentro cosas que me compensan más en el destino que el libro, pero me hace interesante, ¿verdad?

¿Maleta o mochila?

Y la maleta…es el dolor de cabeza de la mayoría de viajeros. Tengo un amigo que viaja siempre con una mochila pequeña con la que yo iría al gimnasio, como muy lejos, pero él la lleva a la otra parte del mundo y le envidio. Aunque he descubierto una táctica para saber qué llevarme y que me funciona bastante bien. Consiste en imaginar las distintas situaciones que viviré durante las vacaciones y entonces busco qué tipo de ropa sería la adecuada para esos momentos. ¡Os la recomiendo!

viajes-mundo

Y el destino de este año es…

Pero lo mejor de todo y más complicado es escoger el destino. ¿Y cómo decidir qué viaje me conviene cada año?  Son muchos los factores a tener en cuenta pero básicamente me centro en dos: tiempo y dinero. Así que elaboro mi lista de deseos.

En 2016 caerá alguno de estos, seguro:

1. Los Fiordos Noruegos

Madre mía, solamente la palabra ya debería escribirse siempre en mayúsculas. Para un viaje a los fiordos noruegos siempre tengo la misma foto mental, y es esta:

Noruega

Una palabra que define Los Fiordos para mí, antes de haberlos visitado, es inmensidad. Veremos cuando vuelva qué otras me sugiere.

2. Ruta en coche por Irlanda

Cuando viví en Irlanda tuve la posibilidad de visitar algunas zonas como Galway o Northern Ireland. La verdad que este país es impresionante y su clima, que tanto nos hace dudar en el momento de elegirlo como destino, es precisamente lo que hace a la isla única. He tenido la suerte de haber visto los Cliffs of Moher y su impresionante perfil y altura; coger un barquito para ir a las increíbles Aran Islands, que me remontaron 300 años atrás; y ya he pisado las formaciones de Irlanda del Norte, Giant’s Causeway.

Para este 2016 me encantaría poder alquilar un coche y recorrer Irlanda al máximo, aunque no sé cómo se me daría conducir por el otro lado. La palabra que, sin duda, define Irlanda es verde, verde y verde.Skellig Islands, Co. Kerry_Tourism Ireland

3. Escapada a Madeira

De esta Isla Portuguesa no conozco nada, pero he visto fotos impresionantes de acantilados y zonas montañosas que terminan en playas salvajes y hace mucho que tengo ganas de ir. Eso sí: no es un destino que escogería si mi plan fuese el de tumbarme en la arena a tomar el sol ya que Madeira tiene mucha naturaleza por explorar y playas más bien rocosas.

Madeira

4. Ruta en coche por Eslovenia y conocer algún Parque Nacional como el de Triglav

Eslovenia y el Parque Nacional de Triglav son tan desconocidos para mí que creo que lo mejor para este viaje será pedir la guía a alguien y dejarme sorprender. No sé nada de Eslovenia, bueno, que queda delimitada por Italia, Croacia, Hungría y Austria. Suena a una interesante mezcla de tradiciones y culturas, ¿verdad?

La palabra que para mí define Eslovenia puede que sea enclave. A ver cuando vaya qué sensaciones me transmite.

slovenia

5. Los Lagos de Finlandia en cabañas

Tengo muchas ganas de naturaleza, lagos y sobretodo de paisajes indescriptibles, que es a lo que me suena Finlandia. Me gusta mucho pensar que este puede ser un viaje slow. Alquilaré una cabaña a orillas de un lago, me da igual cuál sea, y dejaré que la vista se deleite con esos paisajes. Si me apetece cogeré el coche para descubrir otras regiones. Si no me apetece, quedarme en la cabaña a orillas del paraíso también será un planazo.

Ya me estoy imaginando ahí:

Finlandia

Conclusión: ¿Sobran destinos o faltan vacaciones?

Me parece que la respuesta está clara ;)

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