Las 4 experiencias que tienes que vivir en Marrakech

Marruecos es un destino ídilico para viajar con tranquilidad y con la mente abierta para descubrir una nueva cultura y sus costumbres. Y Marrakech, por supuesto, no es una excepción. Si te planteas descubrir la Perla del Sur, es importante que sepas como aprovechar al máximo tu viaje.

Por eso aquí os proponemos las 4 experiencias que tienes que vivir en Marrakech para poder decir con confianza que conociste la ciudad en pocos días.

1. Dormir en un riad

Los riads son los alojamientos típicos de la ciudad, casas tradicionales y antiguos palacios adaptadas para hospedar viajeros y con patio interior con terraza y habitualmente piscina.

Los riads se encuentran por todas partes, pero tienen especial gracia los situados dentro de la Medina, porque son un espacio totalmente opuesto al caos de la Medina.

Riad Sheherazade

Totalmente recomendable si queréis dormir en el centro de la ciudad. Mucho mejor que ir a un “habitual” hotel europeo.

2. Perderte por el zoco de la Medina de Marrakech

Bueno, la verdad es que si consigues ir a Marrakech, dar una vuelta por la Medina y no perderte, te mereces un premio.

Esta es una de las principales atracciones del viaje: pasear por ahí, disfrutar del ambientazo que hay en ella y dar vueltas por las estrechas calles hasta conseguir la sensación de no saber donde estás.

Medina. Marrakech.

Es entonces cuando uno puede descubrir realmente la Medina, la ciudad antigua de Marrakech. Grábatelo en la cabeza: si no te pierdes en la Medina, no has estado en Marrakech. Pero tranquilo: vas a perderte.

Además vas a poder realizar una de las actividades más divertidas que se pueden hacer por el mundo: regatear.

3. Tomar un zumo de naranja en Dejmà-el-Fna

…o de mandarina si es invierno.

La plaza Dejmà-el-Fna es un mercado en el corazón de la Medina de Marrakech mezcla tenderetes de ropa o bolsas con otras de comida, de zumos… un amasijo de pequeñas paradas mezcladas entre domadores de macacos, encantadores de serpientes y acróbatas.

Djema El Fna

 

Imprescindible dar una vuelta por la mañana y otra por la tarde para darse cuenta de como los vendedores se adaptan a lo que los turistas (¡y los locales!) necesitan en cada momento.

4. Dar una vuelta por la madraza de Ben Youssef

Situada en el norte de la Medina, la Madraza es un antiguo palacio/residencia/escuela coránica con 130 habitaciones que impresiona por su decoración, sus mosaicos y su arquitectura. Fue alzada en el siglo XVI, y los 900 estudiantes que conseguían plaza estudiaban durante 15 años para llegar a ser imanes. ¿No está mal, eh?

Es uno de los edificios visitables mejor conservados de toda la ciudad.

Medersa Ben Youssef

Nuestra recomendación: que la visita sea por la mañana, a primera hora, cuando todavía no haya demasiada gente. La paz y tranquilidad que transmite el edificio merecen ser descubiertas.

Marrakech da para mucho, mucho más. Pero no olvides perderte, el riad, el zumo de naranja y la madraza.

Como siempre, y para que no te olvides de nada, un mapa. Hemos marcado unos cuantos riads para que te hagas una idea, pero la verdad es que hay un montón más:

En Bedooin nos encanta Marruecos (y Marrakech, ¡por supuesto!). Por eso tenemos creados 3 viajes para que podáis disfrutar el país como se merece:

Impresiones de Marruecos (8 días) – Más de una semana para descubrir Rabat, Fez y Marrakech. La mejor manera de conocer Marruecos y dejarte inspirar por los paisajes y ambientes exóticos.

Gran Ruta de Marruecos (11 días) – El Desierto del Sáhara, la Ruta de las Mil Kasbahs, Marrakech, Meknes, Casablanca… 11 días de ensueño para descubrir el país con los cinco sentidos.

Marruecos al completo (15 días) – Dos semanas con coche de alquiler para que descubras sin prisa un país único. No te pierdas la costa Atlántica por nada del mundo.

 

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