4 anécdotas viajeras

¿A quién no le ha pasado alguna anécdota estando de viaje? Sea en un país en la otra punta del mundo o en un lugar más cercano todos hemos vivido algún momento que siempre recordamos cuando estamos entre amigos y familiares. Por eso en Bedooin nos propusimos recolectar anécdotas viajeras de nuestros compañeros y estas son algunas de las historias que nos han contado…

… Algunas divertidas anécdotas viajeras:

Sandra, nuestra diseñadora gráfica, hizo una Escapada a Budapest con la familia y esto es lo que le pasó… sin duda seguro que sale a relucir en cualquier comida familiar:

“Jamás olvidaré mi viaje de hace 5 años a Budapest. Nadie de mi familia quería ir de viaje conmigo porque me gusta hacer muchas fotos y les hago parar (o esperar) cada 5 minutos. Pues bien, desde mi escapada a Budapest no se han vuelto a quejar y es porque en este viaje alquilamos un coche para poder visitar el centro ya que nos alojábamos a casi una hora del centro de la ciudad. Mi padre estuvo buscando aparcamiento mucho rato y al final aparcamos el coche en un callejón muy cerca del famoso Puente de las Cadenas.

Anécdotas viajeras
Budapest – Puente de las Cadenas

Todos estábamos cansados de dar vueltas así que una vez aparcados salimos todos corriendo del coche. Después de visitar la ciudad, todos cansadísimos, regresamos hacia donde habíamos aparcado. Era fácil, con el puente de referencia, en teoría no nos tenía que costar mucho encontrarlo… ¡pero no fue así! Estuvimos más de una hora dando vueltas para encontrarlo ya que todos los callejones nos parecían iguales y con unos nombres que eran imposibles de pronunciar. 

En un momento de desesperación, me senté en una acera y me puse a repasar las fotografías que había estado haciendo ese día. Se me ocurrió tirar hacia atrás para así recorrer fotográficamente el camino que habíamos hecho ese día pero a la inversa y de repente ¡tenía una foto con el nombre de la calle! 

… Evidentemente mi familia no se ha vuelto a quejar de mi afición por la fotografía y ahora estoy obligada a hacer una siempre que aparcamos 😄”

Anécdotas Viajeras

Daniel, uno de nuestros informáticos, nos cuenta una de las más “festivas” anécdotas viajeras que le ocurrió durante una Escapada a Berlín para Fin de Año:

“Estábamos en Berlín la Nochevieja del 2015. Con una temperatura bajísima a las 10 de la noche, muy prudentes, nos acercamos a la plaza del 18 de Marzo para descubrir que el aforo estaba más que superado hacía rato. Lo mismo daba, había la misma euforia y densidad de gente en la plaza que en las calles de alrededor.

Pero lo que descubrimos in situ es que los alemanes, tan disciplinados para otras cosas, no se preocupan de la liturgia de la cuenta atrás como en España. Y allí estábamos nosotros, mirándonos, sin uvas, sin un gran reloj ni un televisor con un famoso presentador marcando la cuenta atrás, sin una mesa con una cena cuidada… y, de repente, en un momento dado todo el mundo empezó a exclamarse. Alguien, varias calles más allá, había gritado que ya era año nuevo y la noticia se propagó como una ola. La gente se felicitaba, brindaba mientras que empezaban a encender toda la pirotecnia que habían traído (… y que daría para varias horas sin parar).

Una de las olas de frío centroeuropeo más severas del invierno de 2015 no asustó a nadie. ¡Ya era 2016!

Anécdotas de viaje
Berlín en Fin de Año

Pili, del departamento de Booking, vivió hace algunos años en Dublín y aprovechó para hacer algunos viajes por Irlanda. De esa época guarda un montón de recuerdos y algunas anécdotas viajeras que comparte a continuación:

“Siempre he tenido una relación especial con Irlanda. A los 19 años la visité por primera vez gracias a que un amigo se fue de Erasmus a Galway y a los 23 me fui unos meses a vivir allí.  Nos fuimos con mi hermana y una amiga  y durante cuatro días vimos todo el oeste de Irlanda, fue precioso. Lo que más me impactó fueron los Cliffs of Moher.

Anécdotas Viajeras
Cliffs of Moher, Co. Clare, Ireland

Para ese entonces aún no los habían vallado y se podía llegar hasta el mismo acantilado. Y yo soy así, no suelo ver el riesgo, aún hoy pienso que no lo había. Pero mi hermana no opinaba lo mismo. En los acantilados de Moher siempre hace mucho, mucho aire y, además, nos contaron historias de gente que había escogido ese sitio para quitarse la vida.

Yo me asomaba sin ninguna intención más que ver con mis propios ojos la espectacular altura y el salvaje Atlántico que quedaba debajo. Pero mi hermana, sufridora de nacimiento, me agarró en uno de esos momentos en que yo tranquilamente observaba y me gritó: ¡¡¡Pili, estás tentando a la muerteeeee!!!! Me cogió un ataque de risa porque realmente ella me veía cayendo y desde ese momento, todas las conversaciones del viaje terminaban en un “estas tentando a la muerte” del que aún hoy nos reímos cuando lo recordamos.”

Viajes y anécdotas
©charamelody

Y para terminar, os explico una anécdota de viajes propia que me pasó durante un Viaje a Nueva York hace ya algunos años:

“Me encanta la ciudad de Nueva York y viajo allí siempre que puedo pero después de tantos años había un mito que sentía ya un poco caído: en Nueva York no se ven tantos famosos por todas partes por mucho que digan que la Ciudad que Nunca Duerme está llena de celebrities que viven tranquilamente y pasean como uno más por las calles de barrios como el SoHo, el Village o Williamsburg.

Anécdotas de Viajes
Times Square – New York

Pero una mañana me levanté muy pronto para ir a pasear por Times Square cuando la mayoría todavía dormían (el único momento en el que se puede respirar cierta tranquilidad en este lugar) y me encontré con que la plaza estaba toda vallada y dentro estaban filmando algo. Me puse a un lado para mirar qué estaban rodando: en el centro de Times Square un tipo alto y rubio corría sin parar por una rampa, una vez y otra, una vez y otra más… al final ya aburrida de ver siempre la misma escena empecé a mirar a mi alrededor. Había un montón de coches nuevos, de color negro y muy relucientes…. ¿sería un anuncio de algún coche último modelo? y justo a mi lado al otro lado de la valla había un tipo enorme vestido todo de negro… tenía un aire a Samuel L. Jackson pero era mucho más alto, corpulento y más calvo de lo que yo recordaba… ¿sería alguien de seguridad para proteger en caso de que cotillas como yo intentaran traspasar la valla? Estuvimos los dos allí un buen rato hasta que miré el reloj y vi que era hora de ponerse en marcha.  

Seguí con mi viaje y regresé a casa sin darle mucha más importancia. No fue hasta bastante tiempo más tarde cuando un día viendo una película en casa apareció el tipo rubio corriendo por la rampa de Times Square y mi compañero de valla… ¡el rubio era Chris Evans en su papel de Capitán América y el hombre vestido de negro era realmente Samuel L. Jackson interprentando a Nick Fury!

viajes anecdotas

Me dí cuenta un poco tarde, pero ya puedo decir que sí, que yo también he visto famosos en Nueva York 😊”

¿Y tu? ¿Tienes anécdotas viajeras que contar? Puedes compartir tus vivencias dejándonos un comentario 👇👇

 … y si no tienes ninguna ahora es porque necesitas hacer un viaje ya! en www.bedooin.com encontrarás todas nuestras propuestas con las que seguro podrás vivir un sinfín de anécdotas viajeras.

¡Comenta!

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *